Secretos, distanciamiento, engaños, adulterio, mentiras, gritos, manipulaciones, acusaciones. Todos hemos experimentado estas cosas en nuestros propios matrimonios, o las hemos observado en otros. Como creyentes, sabemos que son el resultado del pecado en el corazón de cada ser humano: tanto de la esposa como del esposo.

Pero humanamente hablando, en el contexto de la relación matrimonial, estas cosas son el resultado de la falta de un elemento esencial en cualquier relación sana: la confianza.

Proverbios 31 está entre los capítulos más famosos de la Biblia. Una madre le describe a su hijo la vida de una mujer virtuosa. En estos 22 versículos, las mujeres cristianas encontramos a una mujer ejemplar, y ¡quizá ficticia en cierto sentido! No sé si tú te sientes igual que yo cuando leo estos versículos. ¡Quisiera que mi esposo nunca los conociera para que no se dé cuenta qué tan corta me quedo de este ideal!

A pesar de la gran realidad de mi debilidad, aquí encuentro muchas cualidades que provocan una autoevaluación. Dios quiso dejarme esta descripción hermosa. Así que yo quiero valorarla y aprender de ella. Después de introducir el tema y declarar el gran valor de una mujer virtuosa, ¿cuál es la primera característica que le destaca esta madre a su hijo?

“El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias. Le da ella bien y no mal todos los días de su vida” (Pr. 31:11-12).

Establece la confianza como la cualidad fundamental. Es la piedra angular de la relación entre la esposa virtuosa y su esposo. Porque es una mujer de confianza, su esposo sabe que ella solo traerá bien a su vida, a la de su familia, y a la comunidad. Los siguientes versículos, entonces, enumeran las cualidades que este hombre puede buscar en una mujer confiable. Como esposas nos da una manera de evaluarnos para saber si somos esposas en las que el corazón de nuestro esposo puede confiar.

UNA ESPOSA QUE TRAE BIEN A SU ESPOSO…

I. …CRECE CONSTANTEMENTE EN UN CARÁCTER PIADOSO

No podemos leer este capítulo sin sorprendernos del esfuerzo y energía que esta mujer tiene. ¡Yo me canso solo de leer todo lo que ella hace! Honestamente no creo que Dios quiso dejarnos aquí una receta mágica para prosperidad económica, ni una agenda específica de cómo se debe ver el día de una ama de casa. Si notamos las acciones y descripciones de ella, vemos indicaciones de un carácter profundo.

La cualidad sobresaliente de esta mujer es su laboriosidad. “Busca lana y lino, y con voluntad trabaja con sus manos” (v. 13). “Planta [una] viña” (v. 16). “Ciñe de fuerza sus lomos, y esfuerza sus brazos” (v. 17). ¡Ciertamente nadie pudiera acusarla de pereza o flojera! Pero, vemos otros rasgos de carácter piadoso también, como generosidad (“alarga su mano…” en v. 20); contentamiento (“con voluntad” en v. 13); y cuidado (“considera” en vv. 16 y 27).

El punto es este: esta mujer crece constantemente en su conocimiento y carácter personal. Cuando una esposa hace un esfuerzo continuo por cumplir con sus obligaciones, buscando crecer en carácter piadoso, el corazón de su esposo puede confiar en ella.

II. …PRIORIZA LA FAMILIA Y EL HOGAR

Muchos han alabado a esta mujer por no quedarse en casa, por manejar sus propios negocios, establecer su propia “agenda” y no permitir que la tengan sofocada y amarrada en casa. Pero cuando yo leo sobre la vida de esta mujer, no veo un deseo de “escaparse” de las presiones de la casa. Veo una vida centrada en las necesidades y actividades de su hogar. Todo lo que ella hace dentro y fuera de su casa se basa en lo que su familia necesita. Ella “da comida a su familia y ración a sus criadas” (v. 15), “toda su familia está vestida de ropas dobles” (v. 21), y “considera los caminos de su casa” (v 27).

Me llama la atención que, en un pasaje totalmente dedicado a describir a una mujer virtuosa, encontramos esta descripción: “su marido es conocido en las puertas” (v. 23). Considerando el contexto, tenemos que ver esta frase como parte de la descripción de la mujer, y no tanto del esposo. Yo creo que este versículo es una de las evidencias principales de que esta mujer prioriza su matrimonio y hogar, y es probablemente la razón principal por la que su esposo siente confianza en ella. Lo que ella hace en la comunidad, sus negocios, y su familia, se refleja sobre su esposo. Y porque es una mujer de buen carácter que busca una buena reputación para su esposo, él es conocido en las puertas. Cuando una esposa emprende todas sus actividades dentro y fuera del hogar, priorizando el bienestar físico y espiritual de su familia, el corazón de su esposo puede confiar en ella.

III. …TEME A JEHOVÁ Y CONOCE SU PALABRA

“Su marido también la alaba”, dice el versículo 28. Dos versículos más tarde se nos explica qué tipo de mujer es alabada por su marido: “la mujer que teme a Jehová, esa será alabada”. Hemos dejado la característica más importante de esta esposa confiable al último. Sin el temor de Dios, una esposa no crecerá en carácter piadoso, y no priorizará el bienestar espiritual de su hogar.

¿Por qué puede “abrir su boca con sabiduría” (v. 26)? Pues, sabemos que “el principio de la sabiduría es el temor de Jehová” (Pr. 9:10). Esta esposa es sabia porque teme a Jehová. También sabemos que la Palabra de Dios imparte sabiduría. David dice “de tus mandamientos he adquirido inteligencia” (Sal. 119:104). Cuando una esposa teme a Jehová, buscando la sabiduría en su Palabra, el corazón de su esposo puede confiar en ella.

¡Hay muchas riquezas en este hermoso capítulo! También hay algunas notables ausencias. La madre de Lemuel no le dice que busque a una mujer que le adore e idolatre. No hace referencia a su apariencia física, más que para decir que la belleza física es vana. A esta mujer confiable, sus hijos y su marido le alaban por su temor a Jehová, su carácter piadoso y su dedicación a su hogar.

  • ¿Vives en el temor de Jehová, reconociendo tu falta de sabiduría y buscándola diariamente en su Palabra?
  • Si eres esposa o madre, ¿puedes decir honestamente que, sin importar tu situación laboral, priorizas el bienestar espiritual de tu familia?
  • ¿Buscas crecer en carácter piadoso, dejando cada vez más la pereza, el egoísmo, el orgullo, el materialismo, y cada impedimento a tu crecimiento espiritual?

¡Que Dios nos dé gracia para ser esposas dignas de confianza!


Una versión de este artículo fue publicado en Aviva Nuestros Corazones.